1 · La semilla
Todo libro nace de una idea con conflicto. Responde estas cuatro preguntas con honestidad — no busques que suene bonito, busca que sea claro.
Mini-lección: una premisa necesita fricción
"Una mujer viaja a la playa" no es una historia. "Una mujer viaja a la playa donde su hermana desapareció hace diez años" sí lo es. La diferencia: algo está en juego y algo se opone. Si tu respuesta no incluye un problema, todavía no tienes semilla — tienes escenario.
Ejemplo: "Un hombre recibe una carta de su padre... que murió hace cinco años."
No necesitas su biografía. Necesitas saber por qué esta historia le va a doler precisamente a él o a ella.
Si nada se opone, no hay novela. El obstáculo puede ser externo, interno o ambos.
"El mundo se acaba" impresiona menos que "su hija dejará de hablarle para siempre". Lo íntimo pesa más que lo enorme.
2 · El género
El género es un contrato con tu lector: promete ciertas emociones y ciertos momentos. Elegirlo a tiempo te ahorra reescribir medio libro después.
3 · Personajes
Necesitas mínimo un protagonista completo y un antagonista con motivación. Los personajes no se describen: se construyen desde la herida.
Mini-lección: deseo vs. necesidad
Tu protagonista quiere algo (consciente: dinero, venganza, volver a casa) pero necesita otra cosa (inconsciente: perdonarse, soltar el control, dejarse querer). La novela es el viaje del deseo hacia la necesidad. Si ambos son lo mismo, tu personaje no tiene adónde crecer.
Arquetipos de tu género — toca uno para usarlo como base
4 · La escaleta
Mini-lección: cada escena cambia algo
Una escena donde nada cambia — nadie decide, nadie descubre, nadie pierde — es una escena que el lector salta. En cada casilla escribe qué pasa y qué cambia. Con una o dos oraciones basta; no escribas la escena, apúntala.
5 · Escritura
Una escena a la vez. No edites mientras escribes: el borrador se termina, no se perfecciona.
Mini-lección: muestra, no cuentes
"Estaba nervioso" cuenta. "Marcó tres veces el mismo número equivocado" muestra. Los datos emocionales llegan al lector por acciones, gestos y objetos — no por etiquetas. No lo lograrás siempre en el borrador, y está bien: primero se escribe, después se afina.
6 · Revisión
El semáforo analiza tu texto completo y marca dónde conviene pulir. Verde: bien. Ámbar: revisa. Rojo: atiende antes de publicar.
Mini-lección: revisar en frío
Deja reposar el manuscrito al menos una semana antes de revisarlo. Leerás con ojos de lector, no de autor, y los problemas se volverán visibles. Revisa primero la estructura (¿funcionan las escenas?), después el estilo (las frases). Nunca al revés.
7 · Tu libro
Exporta tu manuscrito en formato profesional, listo para compartir con lectores de prueba o enviar a corrección editorial.
Datos del manuscrito
Descargar
El Word sale en formato novela: Garamond 11.5 pt, sangría de primera línea, cada capítulo en página nueva.
📖 Biblia de la historia
Tu compendio automático: todo lo que has definido, en un solo lugar. Consúltala cuando dudes de un dato.
⚙ Ajustes
Meta diaria de palabras
300 palabras diarias = un borrador de novela en 8 meses. La constancia gana a la inspiración.